¿Son los desarrollos verticales adecuados para Mérida?

¿Son los desarrollos verticales adecuados para Mérida?

Alrededor de nuestro país, desde ya algunos años, se ha visto un aumento considerable de los desarrollos de torres departamentales, siendo ésta una solución para muchas ciudades de la república, ya que hay urbes, como el Distrito Federal, en que los terrenos dentro de la ciudad son escasos, y construir en la periferia de ésta muchas veces resulta contraproducente por las largas distancias a recorrer para cubrir las tareas diarias. No obstante, ¿será esta forma de construcción una verdadera necesidad en la ciudad de Mérida?

Mérida es una ciudad que va creciendo con una gran rapidez. En el 2010, había un millón de habitantes y para el 2030 se espera que superemos los 1.3 millones. De esta forma, aunque se registra un gran crecimiento, todavía encontramos zonas prácticamente nuevas dentro del anillo periférico, donde hoy en día puede hallarse diferentes terrenos a la venta para la construcción de casas, oficinas o comercios.

Vivimos en una ciudad, la cual tiene mucho espacio para esparcirse, no tenemos limitantes demográficas para crecer horizontalmente. Por ello, en mi opinión, los desarrollos verticales en Mérida no son una necesidad actualmente, sino más bien son una suerte de moda.

Es verdad que es mucho más sencillo de vivir en un edificio donde tienes todos los servicios y áreas comunes como alberca, canchas de pádel, áreas verdes e incluso salas de cine para el uso de los residentes. Pero, desde mi punto de vista, no hay nada como tener tu propia casa, con tu jardín y las áreas sociales que necesites dentro de tu propio terreno o tan siquiera un espacio de tierra que puedas llamar como ‘’propio’’, en lugar de vivir unos arriba de otros.

Aclaro que no estoy en contra de estos desarrollos. De hecho, he tenido la oportunidad de vivir en uno de ellos en la ciudad de México, experiencia que puedo describir como cómoda, pero si me dan a elegir entre una casa con algunas de las comodidades de estos desarrollos, en una zona dentro de la ciudad, y uno de estos departamentos, sin dudar, elegiría una casa: no hay nada como tener tu propio espacio con la privacidad que necesites.

Por otra parte, hay diferentes casos en los que siento que vivir en uno de estos departamentos es una buena opción, como por ejemplo, solteros o parejas recién casadas sin hijos, los cuales pasan largas jornadas fuera de su casa, y lo único que les preocupa es llegar a descansar. También puede ser benéfico para personas de la tercera edad, ya que en estos departamentos no tienen el problema de subir o bajar escaleras, ya que el elevador llegan prácticamente a la puerta de su hogar, y por otro lado, pueden recibir más cuidados que viviendo solos en una residencia.

En conclusión, los desarrollos verticales no son una mala opción para algunas personas, pero siento que en Mérida ya hay demasiadas de estas torres, sin que exista una necesidad real para que se construyan en tal cantidad.

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