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Yucatán, un estado tradicionalista en el periodismo

"Se necesita periodistas que se comprometan con la labor de informar y promover la reflexión entre su público y la sociedad en general".

Es un hecho que la situación del periodismo en Yucatán no es tan crítica como en otros estados, donde el narco controla incluso las redacciones, como decía el periodista Javier Valdez, quien fue asesinado el mes pasado. Sin embargo, nos enfrentamos a otras problemáticas, como el tradicionalismo y la dificultad de avanzar y abandonar los viejos esquemas periodísticos, que se han seguido por casi 100 años.

Yucatán es un estado tradicionalista. En las redacciones no se busca innovar, ni se le da la voz a las nuevas generaciones. A pesar de que la era digital trajo como consecuencia una sociedad más crítica y nuevos medios de comunicación en redes sociales, todavía no pueden competir con medios tradicionales.

En entrevista con Paul Antoine Matos, joven periodista de la Jornada Maya y ganador del Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo 2016, se disctutió la situación que está viviendo Yucatán hoy en día en el periodismo.

 

¿Cuál es la situación del periodismo en Yucatán y que lo caracteriza?

PAM: Históricamente, acaso por haberse considerado como una “isla” de México, Yucatán ha sido rebelde frente al centralismo. En el periodismo estatal ocurre lo mismo. El Diario de Yucatán impulsó el periodismo crítico, al igual que Mario Renato Menéndez con su revista Por qué?, antecesora del Por Esto!

Pero en los últimos años han aparecido varios medios pequeños que han abordado un periodismo amarillista que busca la nota fácil y no se encarga de investigar a profundidad.

Se necesita, por tanto, periodistas que se comprometan con la labor de informar y promover la reflexión entre su público y la sociedad en general.

 

¿Consideras que la libertad de expresión en Yucatán se ejerce de manera adecuada?

PAM: En Yucatán, aunque la libertad de expresión se ejerce, también existen los medios y, con las redes sociales, las personas que transgreden el respeto por los demás. Las publicaciones sin confirmar provocan que esta libertad se transforme en un libertinaje porque, sin ser veraces, se daña la imagen de una persona o institución.

Ejemplo de esto serán las próximas elecciones, en las que las filtraciones de información –verdadera o falsa- ocurrirán. Las Fake News durante el 2018 serán cotidianas y los medios confiables deberán realizar una labor de comprobación, aunque con las redes sociales el ruido que se generará será mayor a los desmentidos que se emitan.

 

México se considera el país más peligroso para hacer periodismo en América Latina. ¿Qué piensas sobre el peligro de hacer periodismo en Yucatán en comparación con otros estados?

PAM: Debido a sus condiciones sociales, hasta el momento Yucatán está en una situación mucho más segura que la mayoría de los estados en México. Apenas este año han sido asesinados siete periodistas en todo el país, que se han mantenido en la impunidad y la injusticia. Aunque tampoco estamos exentos, porque en algunos municipios, compañeros han sido agredidos por las autoridades locales.

Por su parte, los peligros en Yucatán son más laborales, ya que las condiciones en salario -prestaciones, seguros médicos, ahorro del retiro, entre otros-, provocan incertidumbre entre el gremio en caso de una enfermedad.

 

En este sentido, ¿Cual crees que sea la perspectiva a futuro para México? y ¿cómo crees que ésta deba abordarse?

PAM: Como Daniel Moreno, director de Animal Político, dijo: se necesita que el periodismo regrese a las colonias, con la gente, los de abajo, los municipios. Es necesario recuperar la confianza de la gente, perdida por nosotros mismos, tras volvernos medios y reporteros insensibles, más preocupados por el “chayo” que por hablar con la gente y exponer las luchas sociales.

 

El periodismo es un tema delicado en el país, y hay que procurar la estabilidad que aún vive el estado. Sin embargo, Matos considera que de igual manera se tienen que exigir las garantías de seguridad y ejercicio de la profesión, así como mejores condiciones laborales.

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