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Problemas con la educación básica en México

Entrevista con la maestra Ruth Espadas

El pasado domingo, se entrevistó a la maestra Ruth Espadas, quien dio clases durante más de 30 años en escuelas públicas en Yucatán y el estado de Hidalgo. Ella compartió las dificultades que existen para los maestros al querer hacer su trabajo y ofreció un breve recorrido de sus experiencias al dar clases. Con esto nos convoca a tomar conciencia como futuros padres de familia.

Las escuelas públicas se enfrentan a las carencias como la falta de material, como salones sucios, salones con falta de ventilación, o salones sin pisos. En los pueblos, por ejemplo, a veces no hay sillas. Cuando comencé a trabajar en los pueblos a veces los niños se sentaban en piedras, o no teníamos salones o los salones estaban en un lado del pueblo y la escuela estaba por otro lado porque no había espacio para ellos y realmente el gobierno no ayuda para que las escuelas se mantengan en buen estado. Tampoco los maestros apoyan mucho o las autoridades del mismo pueblo

Así mismo, comentó que es mucho más sencillo dar clases en una escuela pública, porque éstas exigen menos; y, por consiguiente, la mayoría de los maestros dan lo menos que pueden de sí. La educación está en estado deplorable, tanto que un niño que sale de la primaria no sabe absolutamente nada -no sabe razonar o leer bien-, y eso depende tanto de los programas como de los maestros, así como de los padres de familia. “Es un trabajo en equipo”, expresó.

Cuando comencé a dar clases en Chuburná, me topé con un grupo muy complejo, porque [habían] hijos de padres divorciados, de padres separados, hijos de presidiarios, hijos de pandilleros y niños huérfanos. Alienta a los profesores a ser más humanos, para poder entender a los niños, que generalmente vienen de hogares muy diferentes y que tienen muchas carencias.

Respecto a sus grupos, la maestra recalcó que “a veces me los daban en cero, a veces con calificaciones de 2, 3 y 4, según mis pruebas de diagnóstico. Sin embargo, lograba mucho con ellos. No era fácil, porque los niños no estaban acostumbrados a trabajar, pero conmigo se acostumbraban y fueron muchos los niños que me llegaron a querer.”

Para finalizar, explicó que desde luego los maestros tienen la obligación de educar a los niños, o más bien, instruirlos, ya que la educación viene de los padres. Es en las casas en donde aprenden a decir “por favor” y “gracias”, y a respetar, pero en el salón de clase se deben reforzar estos valores.

Siempre fue muy importante que el padre de familia tomara conciencia de lo que el niño necesitaba.

 

 

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