A unos días de haber conmemorado a las víctimas del devastador terremoto y del tsunami de 2011 que provocó la muerte y desaparición de más de 19 mil personas, Tokio y el noroeste de Japón se estremecieron de nueva cuenta con un nuevo terremoto que tuvo lugar frente la isla de Hokkaido. El terremoto ocurrió la noche del miércoles 14 de marzo y su magnitud de 6,8, obligó a las autoridades de la isla a emitir órdenes de evacuar las costas y las zonas aledañas.
La Agencia Meteorológica levantó la alerta de tsunami aproximadamente una hora después del terremoto al observar cierto aumento del nivel del mar en las costas del noroeste de Japón.
El poblado de Otsuchi en la prefectura de Iwate, que se vio fuertemente afectado por el tsunami del año pasado, evacuó todas las viviendas como una medida de precaución, informaron los responsables de manejos de desastres naturales de la zona. Además añadieron que por esta ocasión no hubieron lesionados ni destrozos.