Tomates volando por los aires, gafas de buceo y calles completamente teñidas de rojo marcaron una nueva edición de La Tomatina, la tradición que tomó reunió a 22 mil personas y 150 mil kilos de tomate en Buñol, España.
Cada último miércoles de agosto, las calles de Buñol, España dejan su color habitual para convertirse en un escenario de una peculiar batalla. Miles de personas se lanzan tomates hasta cubrir de puré cada rincón de la ciudad.
Desde las primeras horas de la mañana del 26 de agosto, habitantes y turistas se reunieron para participar en las actividades previas a la batalla. La jornada comenzó con un almuerzo y continuó con una dinámica en la que los participantes intentan alcanzar un jamón colocado en lo alto de un poste enjabonado.
Alrededor de las 12:00pm, el sonido de pirotécnia marcó el inicio de la celebración. Siete camiones cargados de tomates comenzaron su recorrido por las calles mientras la gente esperaba para lanzar los primeros tomatazos.
Los tomates de este año fueron cultivados específicamente para el evento en San Benito, Badajoz. Debido a su sabor excesivamente ácido no están destinados al consumo, pero su piel blanda permite utilizarlos en batalla. Como medida de seguridad, los participantes deben aplastarlos antes de lanzarlos