Querido Humberto Hevia Jiménez (Columna)

Querido Humberto Hevia Jiménez (Columna)

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Cada mañana, veo que se sube el joven de ojos negros y cabello desordenado, que a veces porta el cuello de la camisa arrugada. Su vestimenta, acompañando sus ojos somnolientos, me hacen pensar que es porque se levanta tarde. Hoy escuché con aún más detenimiento al pequeño de ojos oscuros y almendrados. Noté que sus pupilas estaban llorosas y rojas. Con lentitud, levantó la mano para soltar una moneda de diez en la mano del conductor.

Esta vez era la primera que lo veía subirse al camión solo, pues siempre iba acompañado de una niña de alrededor de diez años. El conductor le regresó su cambio y el joven se quedó contando moneda tras moneda. Una línea delgada ondulada cruzó su ceño y volteó a ver al conductor. Alcancé a escuchar que preguntara si le había regresado correctamente su cambio.“No chamaco, son siete pesos.”

El joven no contestó, pero la manera en la cual apretó la quijada lo dijo todo. Metió su mano al bolsillo y sonaron algunas monedas. Las volvió a contar con el dedo índice y encogió los hombros. Tomó asiento enfrente de mí y su vista se mantuvo fija en los edificios borrosos al pasar.

No sólo aquel “chamaco” se muele las uñas en las palmas de sus maños. El resto de Mérida lo acompaña.

Humberto, ¿usted utiliza el transporte público? ¿Su conocimiento empírico le crea conciencia?  Y dígame, ¿dónde se puede consultar qué obreros fueron los que debatieron el precio exacto para su incremento?

Los siete pesos no son la solución para los adeudos de los empresarios, ni lo son los diez que se rumora para el 2014. ¿Un aumento basado en el salario mínimo? ¿Acaso se incrementó? De acuerdo a las cifras, la respuesta es negativa.

¿Se busca el mal menor? En dado caso, desde cualquier ángulo que se analice, es un mal general.

Lo invito a tomar un día el transporte público a su trabajo. Lo incito a que tome asiento en un hueco donde debería de ir una silla. Lo convoco a pagar siete pesos. Antes, con ese peso extra, nos alcanzaba para la torta.

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