Dunas de Chuburná, Yucatán, un paraíso de extensas dunas de arena que se elevan frente al mar y forman uno de los escenarios mas llamativos de la costa, se esta viendo afectadas por un complejo turístico, Las Dunas.

El conflicto tomó fuerza durante julio de 2026, cuando habitantes denunciaron trabajos de desmonte de arena en el area. El colectivo «Salvemos las dunas» ha alertado sobre las posibles afectaciones del lugar.
Mientras las autoridades pertinentes revisan el caso, el colectivo no ha parado las marchas y huelgas en el centro de la ciudad de Merida, las cuales son muy concurridas, desde habitantes hasta ambientalistas se reunen, con el objetivo de una viralización mas profunda
De acuerdo con información publicada por La Jornada, en la zona de las Dunas de Chuburná se han desmontado más de 90 mil metros cuadrados de arena y vegetación costera para dar paso al proyecto inmobiliario turístico Las Dunas. El desarrollo contempla la construcción de 14 torres con 138 departamentos, además de áreas comerciales, albercas, estacionamientos y vialidades internas.
La situación ha generado preocupación entre habitantes y colectivos ambientalistas, debido a que las dunas costeras cumplen una función fundamental para la protección del litoral yucateco.
Este ecosistema actúa como una barrera natural frente a huracanes, marejadas y procesos de erosión, además de ser refugio para distintas especies de flora y fauna. Entre las especies que podrían verse afectadas se encuentran el colibrí tijereta mexicano y la matraca yucateca, consideradas especies protegidas.
Ante las denuncias por el impacto ambiental de las obras, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colocó sellos de clausura temporal-total en el desarrollo. La medida se produjo después de que comenzaran los trabajos de desmonte en la zona y de que organizaciones y habitantes expresaran públicamente su rechazo al proyecto.
El caso de Chuburná refleja uno de los principales retos que enfrenta actualmente la costa de Yucatán: encontrar un equilibrio entre el crecimiento inmobiliario y la conservación de ecosistemas que son esenciales para la protección del territorio. La transformación de las dunas no solo modifica el paisaje, sino que también puede afectar la biodiversidad y la capacidad natural de la costa para enfrentar fenómenos climáticos extremos.