Nuevo rostro, mismo espejo

Nuevo rostro, mismo espejo

Lo que se rumoraba hace unos seis meses, parece haberse confirmado este pasado 20 de febrero cuando el ex presidente Vicente Fox Quesada realizó lo que hasta la fecha se puede registrar como su mayor acto de repudio público hacia el gobierno de Felipe Calderón; específicamente de su política de seguridad pública y combate al narcotráfico, calificándola como inútil y contraproducente al desarrollo económico del país. El ex mandatario especificó en una entrevista para Grupo Informativo Así Sucede, que se debe buscar un proyecto totalmente diferente al que el Presidente ha ejercido durante los últimos cinco años y condenó a todo y toda aquella que pretenda darle continuidad. De esta manera, Fox ha dejado en suprema obviedad su apoyo al candidato a la presidencia por el PRI, Enrique Peña Nieto, a quien califica como miembro de “una nueva generación” priista, que ha crecido en un ambiente democrático.

No es la primera vez que Fox ha salido en apoyo de Peña Nieto. En respuesta al escándalo del último en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara, el panista atacó tanto a Carlos Fuentes, llamándolo “soberbio”, como a la comunidad en general que criticó al mexiquense, aseverando que probablemente no había concluido la educación básica.

Desde un análisis de la figura política de Vicente Fox, es fácil concluir que comparte visión o por lo menos los estandartes e ideales oficiales que propone Peña Nieto. Es necesario recordar que la gestión de Fox fue más la de un administrador económico que la función holística de un presidente. México, como todo negocio ante los ojos del capitalino, no prospera en un ambiente de violencia que consecuentemente baja su popularidad y accesibilidad por parte de inversionistas extranjeros. El panista deja en claro que cree que la “guerra” contra el narcotráfico de Felipe Calderón “no ha servido para nada” y que la prioridad social y económica del país debe ser buscar terminar lo más abruptamente posible el conflicto, con el motivo de establecer un ambiente de paz que consecuentemente abra paso a la prosperidad.

Por otro lado, existe la inevitable especulación de que las acciones de Fox se vean impulsadas por acuerdos de beneficio para el ex Presidente si Peña Nieto llega a ocupar “la silla del águila”. No sería la primera vez que el panista fuera foco de acusaciones e inclusive investigaciones relacionadas con aspectos ilícitos, como el documentado caso “Amigos de Fox”. El grupo de interés en el apoyo del mexiquense (presuntamente liderado por Carlos Salinas de Gortari) es muy similar al que fue el motor de la campaña de desprestigio contra López-Obrador en 2006 y la posterior conclusión de la elección presidencial de Felipe Calderón. Al parecer, para Vicente Fox, es mayor el peso de esta asociación de líderes y propietarios económicos y de influencias que el de su propio partido.

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